La raza Bosque de Noruega

El Bosque de Noruega no es un gato común. Al igual que el Chartreux, cuenta la raza con leyendas alucinantes y divertidas que evocan pasajes míticos e históricos de sus respectivas culturas.

Empecemos entonces a conocer la raza desde sus orígenes de leyenda: La diosa Freya, esposa de Odín, conducía un carruaje que cruzaba el cielo a gran velocidad conducido por dos gatos: Bygul (abeja de oro) y Trjegul (árbol de ámbar dorado). La leyenda cuenta que fueron estos dos gatos Bosque de Noruega quienes vencieron al propio Thor, dios del trueno y la guerra, defendiendo a Freya, diosa de la fecundidad y la belleza. Thor, enamorado de Freya hasta la locura, intentó tomar el carro en brazos para llevársela y Bygul y Trjegul impidieron a Thor que la raptara. Otra leyenda cuenta que la reina de las hadas dio a elegir a sus compañeras algún ser que las protegiese y guiase y todas las hadas eligieron al Bosque de Noruega, que se convirtió así en el “gato elegido por la Hadas del bosque.

Son solo algunos de los antepasados míticos de los gatos de los Bosques de Noruega. Por esta antigua presencia en tierra de Vikingos, al servicio de una diosa matriarcal y de las hadas del bosque, estos gatos desde hace mas de 4000 años fueron bienvenidos en las granjas y se convirtieron en grandes amigos de los hombres, desde siempre.


Esta raza recibe su nombre precisamente de su lugar de origen. Y es que los primeros ejemplares asociados como tal aparecieron en los boques escandinavos. La teoría sobre su aparición no está comprobada, aunque se cree que fue el resultado del cruce de gatos prehistóricos del sur de Europa con gatos de pelo largo que llegaron a Noruega desde Oriente Medio. Su desarrollo en una zona de clima tan frío y crudo, es lo que hizo que sus características sean las que son hoy en día. Empezando por un pelaje muy largo y denso, protector para que los animales pudiesen sobrevivir en dichas condiciones.

Mucho antes de empezar a utilizarse como parte de los programas de cría de criadores experimentados, existe constancia de que estos gatos se catalogaban como animales no domésticos, llegando a parecer incluso como un tipo de lince noruego en documentos de 1559. Por este motivo, al igual que los Chartreux, está reconocida como una de las razas más antiguas que existen. Además de su gran tamaño y estampa, cabe destacar la belleza y la forma de su cabeza Redondeada y ancha, y de hocico prominente, aunque no en exceso. Llaman la atención sus orejas, triangulares y grandes, siempre erguidas sobre la cabeza y con un pelaje largo en las puntas que recuerda al de un lince. Tampoco pasan desapercibidos sus ojos, grandes y profundos, que pueden aparecer en muy diversos colores.

Sus patas son largas y robustas, preparadas para correr, saltar y escalar. No es de extrañar entonces que este animal sea muy activo y todo un atleta. A lo que ayuda también una cola larga y repleta de pelo que le ayuda a mantener la agilidad y el equilibrio. Mención aparte merece su pelaje, largo, de gran densidad y lanoso al tacto. Se muestra en dos capas, siendo la capa interna mucho más densa, con el objetivo de hacer que su cuerpo esté alejado de la humedad y del frío. La capa externa es mucho más larga y suave, aunque puede variar su longitud dependiendo de la época el año. En cuanto a colores y tonalidades, el manto de este gato es muy variable. Están reconocidos como colores válidos de la raza el blanco, el negro, el azul, el rojo, el dorado, el marrón, el plateado o el crema. Y además pueden aparecer siguiendo muy diversos patrones, desde un solo color uniforme, hasta gatos tabby o atigrados.

Otra de las cosas que más enamora en la raza bosque de Noruega es su temperamento. Tiene un carácter excepcional para ser la mascota de una familia. Se lleva bien tanto con niños como con adultos y es un animal muy cariñoso y atento con los suyos. Por otro lado, es un animal tranquilo y paciente, aunque necesita sus dosis de actividad y ejercicio cada día. Por lo demás, será un animal equilibrado siempre que se le ofrezcan los cuidados que necesita. Además, es muy inteligente, por lo que se le pueden enseñar órdenes y pequeños trucos con poco esfuerzo.

Estos gatos son de los pocos que no temen al agua. Al contrario, disfrutan nadando y son pescadores muy ágiles y experimentados. Lo más cómico de esta imagen es que pierden el volumen de su maravilloso pelaje. Una estampa muy simpática de la que se recuperan una vez secos.

Siempre han sido populares en Noruega aunque a principios del siglo XX su # de crías decreció hasta un nivel en que la raza casi se extingue. Durante la década de 1930, algunos criadores comenzaron a salvar la raza pero los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, no permitieron exito en este cometido. No fue sino hasta la década de 1970 cuando criadores europeos y americanos establecieron programas de cria sostenible que hoy permiten asegurar el futuro de estos ejemplares.

Contribuir con la preservación del Bosque de Noruega es un objetivo primordial para Dressed in Blue. Al igual que con nuestros bellos Chartreux, nuestro deseo de introducir la raza en Colombia está motivado en la sostenibilidad de su existencia. Confiamos en que ustedes nos apoyaran en este empeño.